Blogs y periodismo.

Blogs: ¿el surgimiento del quinto poder en la red?

Introducción

Hace sólo un par de años el catedrático y prestigioso intelectual, director de la edición del semanario “Le Monde Diplomatique”, Ignacio Ramonet, anunciaba la necesidad del surgimiento de un quinto poder que luchara contra la hegemonía informativa de los grandes conglomerados de comunicaciones en el mundo. Un nuevo fiscalizador que fuera la conciencia ciudadana frente a las visiones unidireccionales que imponen los medios de comunicación más poderosos del mundo.

Para ello proponía la creación del Observatorio Internacional de Medios de Comunicación (Media Watch Global) cuya misión central seria transformarse en “un contrapeso indispensable para el exceso de poder de los grandes grupos mediáticos que imponen, en materia de información, una sola lógica -la del mercado- y una única ideología, el pensamiento neoliberal. Esta asociación internacional desea ejercer una responsabilidad colectiva, en nombre del interés superior de la sociedad y del derecho de los ciudadanos a estar bien informados”.(1)

Hipótesis

La iniciativa reflejaba la creciente disconformidad desde el mundo intelectual y ciudadano frente a los contenidos de los medios y buscaba transformarse en un referente que defendiera la libertada de expresión, pero al mismo tiempo crear reflexión desde la comunidad organizada. Sin embargo, la teoría de un organismo formal, un quinto poder institucional parece hoy estar superada por los hechos. El quinto poder ya se articuló, ya está en funciones y no nació de la reflexión teórica de un grupo de expertos en comunicaciones, sino de la utilidad de una herramienta nueva en Internet: los blogs.

Desarrollo

Los blogs que surgen como iniciativas de carácter personal para expresar opiniones, luego se transformaron en fuertes mecanismos de contrapeso a la información estandarizada de los grandes medios, dándole acceso a las personas comunes y corrientes tener su propio medio de comunicación globalizado, en un nicho de interés específico y cumpliendo el rol de perro guardián de las noticias y acciones tanto del periodismo formal como de las autoridades publicas y privadas.

La tendencia parece no tener vuelta atrás y día a día nacen nuevos blogs y más personas participan de esta democratización en el acceso a la libertad de expresión, pero con muchos riesgos y preguntas aún abiertas, tal como reflexionaba la Directora de La Escuela de Periodismo de la Universidad Católica, María Elena Gronemeyer, al comentar la sensación que se vivió en un reciente convención aual de la Association for Education in Journalism and Mass Communication, realizada este mes de agosto, en San Antonio, Texas (2)

El articulo publicado en el sitio de la Facultad de Comunicaciones de la Universidad Católica da cuenta de una postura que relaciona a los blogs con esta visión de un periodismo hecho desde los ciudadanos, que fiscalice a los medios tradicionales, aportando con ello una mirada novedosa y al mismo tiempo inquietante para quienes trabajan en los “mass media”.

Para Gronemeyer si bien los blogs son “una realidad de apenas unos años de existencia, ya está generando muchas discusiones, hipótesis sobre sus probables proyecciones e incipientes investigaciones sobre sus posibles efectos, positivos y negativos, sobre todo en relación con la actividad periodística”. Pero más allá de estas legítimas preguntas académica sobre sus impactos, llevan implicita la idea de los propios medio tradicionales deben reflexionar sobre el rol que están cumpliendo y en particular “transparentar los procesos y los estándares profesionales, además de hacerse socialmente responsables del trabajo periodístico (accountability)” como conceptos claves que “permitan diferenciarse de los blogs y recobrar la confianza de las audiencias”.

Y es en este punto, en el tema de la transparencia y estándares profesionales en donde está el punto de inflexión que separa definitivamente a los blogs de un periodismo socialmente responsable. Al hablar de transparencia se está hablando de hacer públicas la fuentes, los métodos de trabajo, la acuciosidad de la investigación y al señalar los estándares profesionales se está mencionando el apego a los códigos éticos que permitan llevar una información de calidad y a prueba de desmentidos, pero que además sea un aporte al desarrollo social de la comunidad en la que la labor periodística se inserta.

Lamentablemente los blogs si bien han democratizado el acceso a la libertad de expresión no dan garantías de seriedad en los contenidos que manejan y por tanto se transforman en medios donde el rumor, la mentira, la opinión sin fundamentos y las descalificaciones pueden tener una puerta de entrada mucho más amplia que en los medios tradicionales. Y en ese sentido se apartan de la esencia del periodismo que es la búsqueda de información de calidad, con enormes grados de credibilidad y confianza, que le permitan a los ciudadanos formar sus juicios sobre el mundo en el que se vive.

En un escenario como este el fuerte incremento de los blogs no puede tomarse a la ligera. A pesar de que sus contenidos hablen hechos de dudosa veracidad, su incremento habla de la enorme demanda ciudadana de participar en los debates que le interesan y recuperan así el espíritu de la plaza pública, del ágora ateniense, en la que los ciudadanos se reúnen para conversar los problemas de la polis y pensar en conjunto las soluciones para el desarrollo de su ciudad estado.

Por ello, tal vez, los medios masivos, que están siendo fiscalizados con la puesta en duda de sus contenidos por “ciudadanos” demantes y descreídos, están tratando de capturar dentro de sus propios soportes a estos potenciales “clientes”. Sin embargo, este cambio de eje en la apreciación del bloger, de ciudadano a cliente conlleva un peligro en si mismo, cual es, no entender que la gente desea ser escuchada desde sus derechos a opinar y no como un mero consumidor al cual se puede captar para incrementar las ganacias. El truco de los grandes medios pronto es descubierto.

Además los medios que incorporan blogs en sus propios soportes en la red van a tener que luchar contra una tendencia natural de los bloger, cual es, mantener el anonimato y ocultar la verdadera identidad, como una forma de interactuar desde la virulencia de la opiniones pero sin correr riesgos personales de hacerse cargo de las afirmaciones.

Desde esta perspectiva, para darle mayor legitimidad al uso de blogs y por tanto el peso específico a cada blogger urge imponer un sistema de verificación de identidades que haga a cada ciudadano blogger hacerse cargo de los dichos y opiniones que emite. De lo contrario se puede enfrentar una espiral de información de mala calidad, opiniones infundadas y groserías que en nada aportan al debate ciudadano.

En un articulo publicado por el profesor Steve Outing,(3) colaborador del Pointer Intitute, se relata un particular experimento al que se sometió de manera voluntaria un avezado blogger y ejecutivo de relaciones publicas, Steve Rubel, el cual cambió por una semana sus hábitos de consumo habitual de medios, televisión, radio, Internet, periódicos, para enterarse del mundo sólo a través de los blogs que comentaban las informaciones que estaban sucediendo. Quería saber que tan informado quedaba solo indagando de blog en blog sin hacer conexión con los medio tradicionales.

Al cabo de la semana las principales conclusiones que sacó fueron aprenió pocas cosas en la larga semana que duró el experimento: una de ellas es que regresó con gusto y felicidad a su habitual dieta de medios masivos y blogs, para quedar con una sensación de satisfacción informativa.
Otros de los aprendizajes fueron :

Algunas noticias viajan mucho más rápido en el blog, en la semana que a él le toco, las especulaciones obre las verdaderas causas de la renuncia del Jefe de la Cia a su cargo, George Tenet's , lejos fue la que más actualizaciones tuvo desde el inicio de su publicación. Tuvo la sensación que habían muchos más blogs liberales que conservadores y que los destinados a las noticias estaban bien diseñados y escritos, a diferencia de los personales, pobremente implementados en la mayoría de los casos. No encontró grandes innovaciones en la forma de contar las historias y todos seguían el esquema de un texto y a lo más un par de fotos, con lo cual la convergencia medial, era ignorada, lo que hacía poco atractiva la navegación.

Si bien el experimento no es un estudio que pretenda rigor científico entrega algunos indicadores cualitativos para pensar que los blogs, pese al enorme potencial que tienen, aún tienen un largo camino que recorrer para alcanzar la madurez para hacer pleno uso de sus facultades.

Conclusión

Los blogs son ya de alguna manera ese quinto poder que fiscaliza la hegemonía de los medios masivos, al que sin embargo le falta una coherencia interna que los permita diferenciarse unos de otros y transformarse en referentes de calidad mediática dentro de la red. Conviven aún en el caos y la entropía de un universo en plena creación, que necesita ciertas herramientas de validación para que sea un aporte de mayor peso específico frente a los medios periodísticos tradicionales.

Las propias potencialidades de libre acceso y gratuidad hacen que la herramienta esté a disposición de muchos y por lo mismo, la sobre abundancia de oferta, hace que la confusión aumente en el momento de decidir en cual invierto mi tiempo con un sentido de utilidad más profundo. Si se mejoran esos estándares básicos, que hacen de cualquier nuevo soporte comunicacional de calida, es decir competencias en su desarrollo, credibilidad en sus contenidos y calidad en su forma y fondo, pueden ser un elemento poderoso frente a los medios tradicionales. Y mientras ese desarrollo no se produzca corren el riesgo de ser fagocitados en una compleja red de oferta informativa incapaz de ser procesada.

Bibliografía

(1) Ignacio Ramonet,
http://www.monde-diplomatique.es/2003/10/ramonet.html

(2) María Elena Gronemeyer
http://www.per.puc.cl/p4_fcom/site/artic/20050816/pags/20050816102022.html

(3) Steve Outing
http://www.poynter.org/content/content_view.asp?id=66794